sábado, 18 de agosto de 2012

Libros de autor, del escritor al lector.


Hola amigos del blog boticario!!!!!!!!!

En esta oportunidad quiero saludarlos y decirles que mis letras siguen circulando gracias a cada uno de ustedes que andan por acá y a los tantos lectores que eligieron mis personajes de papel para que formen parte de sus bibliotecas.

Para estos meses que se aproximan tengo planificado hacer algunas presentaciones de mis libros. Por ejemplo, ir a la ciudad de Gualeguaychú, provincia de Entre Ríos, Argentina. Por invitación de un escritor de esa localidad, distante a 230 km de la ciudad de Buenos Aires... estarán mis papeles por allá en octubre.

El 17 de noviembre andaré por Lavallol, provincia de Buenos Aires, presentado algunos personajes de papel en un Centro Cultural de esa localidad.

Como siempre en diversas Ferias artesanales , Feria del libro independiente ( F.L.I.A.), cafés literarios de Capital y Gran Buenos Aires.

"Libros de autor, del escritor al lector" de Graciela boticaria Amalfi... los espera ahí donde Uds quieren estar!!!

Pueden entrar en Facebook en "Boticaria Club de Cuentos" o encontrarme como : Boticaria Letras Desarmadas Amalfi.

Gracias por estar !!!!

Los quiero siempre!!!!!

Graciela Amalfi



sábado, 7 de julio de 2012

Leyendo en la Escuela...Hoy "Amaneceres" Cap. 9


AMIGOS DEL BLOG BOTICARIO... ACÁ VA EL CAPÍTULO DE "AMANECERES" QUE NOS CORRESPONDÍA PUBLICAR HASTA LLEGAR AL CAPÍTULO FINAL , QUE SERÁ EL XVII.


EL SÁBADO 14 DE JULIO A LAS 15.30 ESTARÉ PRESENTANDO MI ÚLTIMO LIBRO "AMANECERES" EN EL CAFÉ LITERARIO "LA BOHEMIA DE LITERARTE", COORDINADO POR LA ESCRITORA GRACIELA PUCCI.
DIRECCIÓN: SARMIENTO 3551 CASI ESQUINA SAN LORENZO, OLIVOS, PCIA DE BUENOS AIRES, ARGENTINA.
LOS ESPERO!!!!!!!!!!!!!!!

Hoy fue una tarde muy especial, estuve en la Escuela pública Nº 13, Joaquín V. Gonzalez de Florida, Partido de Vicente López, Provincia de Buenos Aires.
Estuvimos leyendo con los chicos en la Biblioteca ... fue muy emotivo para mí oir de esas vocecitas de 4º , 5º y 6 º grado las palabras de mis personajes de papel.
Los alumnos leyeron : "Los chicos de la esquina", "La mosca alucinada" y "Madrugadas, cap. 1".
Yo abrí el encuentro con la lectura de "El regalo de cumpleaños".
Acá les dejo algunas fotitos... y un agradecimiento especial al cuerpo docente y a la Sra Cristina, bibliotecaria de la Escuela.



Amanecer IX

 De Graciela Amalfi.

        Amaneció y hoy no están el saxo, los diarios, las revistas, las cartas…
Amelia sufre la ausencia. Se tira en el sillón y pide auxilio a un cielo sin colores. Levanta sus manos hacia un Dios creado en su interior. Ese Dios que siempre la oye, la acompaña y la consuela.
El teléfono suena. Se levanta para atender, con el apuro de llegar rápido, tropieza con algo que dejó olvidado en el camino. Cae. Se golpea la cabeza con la punta de la mesa de la tele. Se mantiene en el piso un tiempo largo, no reacciona.
Y el teléfono vuelve a sonar. Y ella ya no corre, ya no oye.
El mediodía se asoma por la ventana y parece querer saludarla. La mujer no responde, no puede hacerlo.
El reloj colgado en la pared ahora marca la hora del té. Son las cinco y a lo mejor alguien viene a visitarla o nadie o quizás…
Mientras tanto Alejo desde su casa sigue insistiendo con el teléfono. A pesar de los años transcurridos y de los días sin verla muy seguido, lo sorprende que su madre no atienda. Tanto tiempo fuera de su casa es raro y además no resulta aconsejable, el médico se lo dijo el otro día.
Amelia parece querer moverse, parece querer hablar, parece. Sólo parece…
El muchacho piensa que tal vez deba acercarse hasta la casa de su madre. Una noticia vieja lo distrae, lo apena, lo aleja.
Elige quedarse ahí entre penas y olvidos. Agarra su saxo y empieza a terminar la tarde con “No llores mujer”. Las idas y venidas de cosas y gente lo ahogan. Prefiere el piso, al sillón o a una silla, ahí está más cómodo.
Algo más lejos, una mujer empieza a terminar la tarde reaccionando. Se acuerda que algo pasó, no sabe muy bien. Ese golpe y ese dolor, que están ahí.
Busca su saxo y los diarios. Tonta mujer… olvidó que nunca hubo saxo ni diario en su casa.
Mira el teléfono, se acerca para hacer un llamado… pero con quién va a comunicarse… no sabe, no quiere.
Alejo piensa otra vez si debe insistir con el llamado a su madre. “Mañana”, dice, “mañana”.
La noche empezó para los dos.
Una mujer sola en medio de una nada de historias.
Un músico a punto de improvisar nuevas historias para esas canciones que interpretará alguna vez.
La noche corre tranquila y mansa, como quiere hacerlo, como lo hace siempre.
Una mujer madre está intentando entender qué pasó.
Un hijo dormido está en una alfombra mullida.
Amanece…


 
AMALFI,GRACIELA.
 Amaneceres- 1a ed.-Ciudad Autónoma de Buenos Aires: el autor, 2012
88 p.; 21 x 15 cm.
ISBN 978-987-33-1798-9         
1. Narrativa Argentina. 2.  Novela. I. Título
    CDD A863


Fecha de Catalogación: 06/02/2012

Contacto con la autora:
belinda_2010@yahoo.com.ar
www.facebook.com/Boticaria Letras Desarmadas Amalfi

Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723
ISBN 978-987-33-1798-9
Impreso en Argentina. Derechos reservados.





jueves, 21 de junio de 2012

Leyendo en Suipacha ..."Amaneceres".

AMIGOSSSSSSSSSSSSS MUY FELIZ LUEGO DE LA PRESENTACIÓN DE MIS LIBROS EN  LA CIUDAD DE SUIPACHA, PCIA DE BUENOS AIRES. 

AHÍ REALICÉ MIS ESTUDIOS SECUNDARIOS, DEJÉ MUCHOS AFECTOS Y FUE HERMOSO EL REENCUENTRO EL SÁBADO 16 DE JUNIO, EN LA CASA DE TÉ  "REQUEJO, CASA DE TÉ".

TAMBIÉN TUVE EL PLACER DE HABER SIDO ENTREVISTADA POR DINO BERCELLINI. LA ENTREVISTA  FUE PUBLICADA EN LA REVISTA CLIP, QUE SALIÓ EL SÁBADO 9 DE JUNIO CON EL DIARIO LA RAZÓN DE CHIVILCOY.

ACÁ LES DEJO UNO DE LOS RELATOS LEÍDOS Y ALGUNAS FOTOS. 
OTRO LINDO MOMENTO FUE  LA INVITACIÓN QUE ME HIZO BRUNO BORGARELLI A SU PROGRAMA "COMO EN CASA",  EN LA TV LOCAL, EL VIERNES 15 A LAS 20.00 HORAS.

LES RECUERDO QUE ESTE DOMINGO ESTARÉ EN LA FERIA "LOS FERIANTES DE VICENTE LÓPEZ VUELVEN A LAS PLAZAS": DOMINGO 24 DE JUNIO EN LA PLAZA DE CARAPACHAY, CON MIS LIBROS, DESDE LAS 11.00 HASTA LA TARDECITA. ( Mendoza y Ascasubi, Carapachay, Vicente López, Pcia Bs As).




Amanecer XIII

 Extraído del libro "Amaneceres", autora Graciela Amalfi.

        Amanecer en el teatro…

       Los amigos van llegando, algunos apurados, otros no. El teatro comienza a llenarse de gente. Desconocidos, conocidos y de los otros. El largo telón verde musgo esconde la figura de los tres. Desde la última butaca o desde el medio, desde donde se quiera se garabatean formas suspendidas. Como un cúmulo de fantasmas recorre cada pedazo del escenario, observa cada detalle desde el otro lado. Desde el lado de adentro, donde el público no puede llegar, no corresponde, es el lugar de ellos, de los artistas, de Milena, Martín y Alejo.
        Los aplausos se funden en un golpe suave y casi celestial, cuando ese pedazo de terciopelo empieza a subir, como Cristo y su Ascensión, como algún santo por ahí. Sus caras chocan con la de todos. Un “bravo” y otro y otro, se suman y dan lugar al comienzo del show. La euforia invade el salón.
        El sonido penetrante de Alejo y su saxo los enmudece. El viento los penetra, la fuerza de su metal, el soplo del músico inunda el aire. Ese instrumento chapado con oro que le regaló Amelia, su madre, cuando cumplió 15 años, suena como el primero creado por Sax en los años 1840. Fabricado con latón, con las cualidades de la madera, se presenta así con “Mujer no llores”. Y el metal. Y la fuerza. Los soplidos y Alejo y el instrumento se unen, se hacen uno, se mezclan entre la gente, como fantasmas otra vez. Fantasmas musicales. Clara está ahí, lo mira, lo admira. Amelia también está, lo mira, no entiende, ese saxo choca contra sus oídos y la hace ver fantasmas, ella sí los ve de verdad.
       Desde un Oriente del siglo XII y de las manos de Martín, el pelilargo con anteojos, se despliegan una a una las notas inventadas de los timbales. Los golpes se suman al saxo, lo acompañan, lo van guiando hasta el final de la canción, llega la paz, los fantasmas van descendiendo desde el techo y llegan al piso y otra vez vuelven, cuando los músicos lo quieran. Ni antes, ni después.
       Con la majestuosidad que corresponde a la dama del grupo y a un piano de cola, empiezan a sonar las teclas, una más una, más una… Y otra vez los fantasmas que vienen desde la Italia y su invento. Y el silencio se arrodilla, ante la fragancia desplegada por esos dedos largos de manos pequeñas, que siguen con sus rulos negros, bien negros, cada acorde, cada nota, el pentagrama entero.
      Alejo, Milena y Martín; el saxo, el piano y los timbales, se toman de las manos, suenan, golpean y soplan. Chocan entre sí para convertir a ese mundo de personas, en un invento de fantasmas que vuelan y cantan. Y de golpe, cuando una nota se destaca por lo grave, caen al piso, y vuelven a levantarse con el agudo y su ahora.
      Oírlos en medio de esa mística creada, parece un regalo del cielo o del infierno o de  lo que cada uno quiera.
      El final llega como siempre llegan los finales. En el momento preciso o no. Este final llega cuando ellos tres lo deciden y los fantasmas corren a esconderse cada uno en su instrumento favorito. Y todos aplauden. Y los músicos otra vez en fila horizontal ante su público, que lo viva casi con devoción.
     Manuel se acerca a los timbales y abraza a su padre.
     Amelia corre hacia el saxo de su hijo y llora emocionada.
     Milena espera que una palmada  le diga: “todo salió muy bien amiga”.
     Hijos, madres, amigos, conocidos y desconocidos, deambulan entre los sonidos ya guardados y felicitan al trío que minutos antes había sabido llenarlos de esa música que los envolvió y los sacudió y estuvo ahí, entre ellos, entre todos.
    La madrugada empieza a caminar en medio de una luna creciente y un lobo dispuesto a aullar cuando ella se haga llena.
    Un amanecer más en la ciudad. Un amanecer más en la vida de los músicos, de todos, de mí y del que está leyendo u oyendo esto, hoy y aquí.
    Amanece… otra vez.




 
AMALFI,GRACIELA.
 Amaneceres- 1a ed.-Ciudad Autónoma de Buenos Aires: el autor, 2012
88 p.; 21 x 15 cm.
ISBN 978-987-33-1798-9         
1. Narrativa Argentina. 2.  Novela. I. Título
    CDD A863


Fecha de Catalogación: 06/02/2012

Contacto con la autora:
belinda_2010@yahoo.com.ar
www.facebook.com/Boticaria Letras Desarmadas Amalfi

Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723
ISBN 978-987-33-1798-9
Impreso en Argentina. Derechos reservados.







lunes, 11 de junio de 2012

Mis amantes ocultos... 13 de junio, día del escritor.

AMIGOS COMO MUCHOS SABRÁN EL 13 DE JUNIO SE CONMEMORA EL DÍA DEL ESCRITOR... 
BAJO ESTA CONSIGNA, LA SEMANA PASADA, ESCRIBÍ ESTE RELATO, QUE BROTÓ ASÍ DE GOLPE... 
SE LO DEDICO A TODOS MIS AMIGOS ESCRITORES Y A TODOS MIS AMIGOS LECTORES Y A TODOS LOS QUE ANDAN POR MI BLOG POR CASUALIDAD... GRACIASSSSSSSSSSSSSSSS POR LA LECTURA.
LOS ABRAZO
GRACIELA "boticaria" AMALFI



Mis amantes escondidos.
 Autora: Graciela Amalfi. 
Mail:  belinda_2010@yahoo.com.ar

    Sentada en esa confitería de París, oí de su boca la historia de una Maga y su Oliveira enamorado, rayuelas desencontradas y sin color, a la intemperie de un mundo con música de blues que no los comprendía. El guiño de su ojo izquierdo, cerró la cita para siempre y se marchó…
    De pronto, aterricé en una Montevideo que lo envolvía de adjetivos, dorados anteojos, pañuelo nervioso, manos titubeantes… era él: Onetti. Terminó su amargo café y con pasos largos se marchó, no sin antes decirme que eran… “Tiempos de abrazar”.
    Apenas un parpadeo y aparecí en una ciudad americana, un hombre con disfraz de detective, me dejaba leer su historia escrita en un papel ajado…”se apoderó del cuerpo de la joven y a empujones la introdujo por la chimenea”. Soltó una risa pesada cuando vio mi cara de horror, alguna magia se instaló entre los dos,  nunca más pude dejar de leer sus papeles llenos de terror, atrapantes como él, como el mejor: Poe.
   Volé a Praga en medio de una metamorfosis, que me silbaba en un oído deforme, me acurrucaba en la cama de un cuarto que era mi cárcel, mis pies chocaban con la torpeza de mis pasos y lloré, lloré mucho. Me tomó con una de sus manos y fue el mismo Kafka el que me sacó de su historia. Me sonrió y con la tos que lo subyugaba, se fue. Otro de mis amantes que me dejó a la espera de otro y otro y otro…
   Argentina y Uruguay eran otra vez mi destino. Un almohadón de plumas que me iba absorbiendo, me hacía chiquita, me consumía, me volvía loca de a poco, con dosis mínimas. Sumatorias de cuentos de amor, de locura y de muerte; ésa fue su presentación, así nació nuestro contacto desde la niñez y para siempre.
   Una Buenos Aires que lo descobijó, lo angustió, lo apretó entre garrotes de miseria, juguetes rabiosos y siete locos, que lo acorralaron y no lo dejaron despegar a otro mundo mejor. –No quiero otro mundo-me dijo, éste es el mío y es el auténtico. Mirando mis ojos estaba un Roberto Arlt, sentado en un bodegón de Boedo.
  De nuevo en  EEUU y sus miserias, otra vez la depresión de una América que se creía majestuosa y a la que Steinbeck  supo desnudar en uvas de ira, y ahí sufrí el desarraigo, la desidia de los poderosos, el hambre, la muerte. Su novela terminó y en mi corazón quedó clavado un pedazo de metal, que me traería a la tierra, cuando me olvidara que la vida amarga existe.
   Abrí los ojos y entre mareos y corridas, llegué a una Vicente López convulsionada en medio de tiros y persecuciones, sus anteojos de lentes gruesas me empezaron a contar la historia de una Masacre, paso a paso me describió a Carranza, Garibotti, Giunta, no había terminado aún, cuando sus cristales cayeron a un piso que no supo encontrarlo nunca más, a mi amante-periodista, a un R.W.
   Un Rodolfo que se mete y sale de su historia con su amigo Luciano, en una Buenos Aires que toma a los hombres y los pica como a carne, los muele, los da vuelta, los tritura y desde un rincón los mira y dibuja una lágrima de alegría o de tristeza, que marea al propio Asís y  a sus personajes de papel.
   Aparezco otra vez en una Francia, llena de lujos y carruajes, una dama rebelde que enloquece a su marido, al boticario y hasta a su amante, una Madame de un Flaubert que apoya su bastón, en un piso rajado de hipocresía y normas inventadas.
  Un Juan L desde Entre Ríos. Asomando desde su Córdoba elegida un Manucho y su azulejo lleno de vida, corrieron por la mansión y me dejaron perdida en medio de tanta historia concentrada en retratos, sillones…y como los demás desapareció en el teclear de su máquina de escribir.
  Desfilan mis amantes…muchos, muchos, todos. Los de siempre, los mediáticos, los excelentes desconocidos, los que veo de vez en cuando, los que imagino. Charlan conmigo, me distraen, me hacen meter en sus mundos hasta transformarme en sus personajes.
 Hoy, ya no sé, si soy la que soy o tan sólo quedé en un manojo de tinta negra, que me sacude, me empuja y me hace enamorar otra vez, como la primera, en la que aprendí a decir “ma” a la “m” y a la “a” cuando estaban juntas.

Graciela Amalfi.
Junio 2012




jueves, 7 de junio de 2012

ANDANZAS BOTICARIAS DEL MES DE JUNIO DE 2012

AMIGOS!!!!!!!!!!!!!!!


ANDAR BOTICARIO DE ESTE MES:

 - VIERNES 8 DE JUNIO A PARTIR DE LAS 20.30 EN RADIO CHUDAS DE SAAVEDRA...POR LA WEB ( www.radiochudascom.)

SÁBADO 9 DE JUNIO EN LA REVISTA QUE SALE CON EL DIARIO LA RAZÓN DE CHIVILCOY NOTA GRÁFICA...A COMPRAR EL DIARIO LOCAL

 DOMINGO 10 DE JUNIO DE 11.00-17.30 HS EN PLAZA ALEM DE MUNRO UBICADA EN MARCONI Y TERRAGNO, PARTIDO DE VICENTE LÓPEZ, PCIA DE BUENOS AIRES.

VIERNES 15 DE JUNIO A LAS 20.00 HS EN VIVO EN LA TV LOCAL DE SUIPACHA, PCIA BS AS.
SÁBADO 16 DE JUNIO A LAS 16.00 LECTURAS DE MIS RELATOS EN LA CASA DE TÉ EL REQUEJO, EN LA CIUDAD DE SUIPACHA, RUTA 5, KM 120, PCIA BS AS.


EN ALGUNO DE LOS ENCUENTRO...SEGURO QUE LES PODRÉ DAR UN ABRAZO...GRACIELA, LA BOTICARIA♥♥♥

DURANTE JULIO Y MITAD DE AGOSTO... DÍAS TOTALMENTE SABÁTICOS , EXCEPTO EL 14/07 EN QUE PRESENTARÉ "AMANECERES" EN LA BOHEMIA DE LIBERARTE, EN OLIVOS!!!♥♥

GRACIELA AMALFI "BOTICARIA".

sábado, 2 de junio de 2012

Algunos fragmentos de mis libros....



AMIGOSSSSSSSSSS

DOMINGO 3 DE JUNIO  estaré en  la Feria de Artesanos de Carapachay con mis 

libros... Mendoza y Ascasubi/Carapachay/Vte López....( de 11.00 a 18.00 horas).


 Ya llegamos a la edición de 200 ejemplares de "Des palabras armando", 


 150 ejemplaresde "Kumiko, mujer sin tiempo"

 y 100 ejemplares de "Amaneceres"......



Gracias a los 350 lectores que tienen alguno de mis libros en sus manos...

 y la seguimos remando  de a poquito,

 pero con amor... Los quiero/Gra, la boticaria.....♥♥♥


Acá les dejo extractos de mis libros:

“Un olor a consejos de cómo se hace para reír o llorar,
llega con aroma a tinta y papel gastado.
Esos monstruitos verdes, amorfos, locos y chiflados como
el tango, que no dejan de girar en una milonga triste y
pobre, que se burla de amores
ajenos”.

“La noche corre apurada para terminar a los pies de

otro amanecer”.

“Los huesos de un hombre viejo se acomodan para

tirarse al sol en la isla de su historia y una imagen sin
contornos elige un lugar a su lado”.



BESOSSSSSSSSSSS Y GRACIASSSSSS POR PASAR POR MI BLOG.
LOS QUIERO SIEMPREEEEEEEEEE!!!!!!!!!!!!!
GRACIELA "boticaria" AMALFI.

martes, 22 de mayo de 2012

Historias enfrentadas, en tres escenas.

HOLA AMIGOS DE MI BLOG BOTICARIO... EN ESTE POST COMPARTO CON UDS MI ÚLTIMO CUENTO PUBLICADO. EL MISMO FORMA PARTE DE UNA ANTOLOGÍA DE NARRATIVA DE CREADORES ARGENTINOS, LLAMADA "LA CONFESIÓN DEL SILENCIO".

La entrega de diplomas y libros por haber participado de la misma, fue el 19 de mayo en la Academia Argentina del Lunfardo, en la ciudad de Buenos Aires.



Historias enfrentadas.
Autora: Graciela Amalfi.
Escena I

    El agua corre oculta, atraviesa el agujero del camarote, se choca con algunas ratas hambrientas y las ahuyenta. Sigue… espanta a unos tachos amontonados en un rincón, los que caen al piso haciendo  ruido a lata vacía. Hay roedores colgados de los tachos, queriendo calmar su carácter famélico. Tontos bichos, si en esos recipientes ya ni comida para ratas queda. Se terminó todo. Todo es oscuridad, hasta la luna se va. Sale corriendo ella también frente al infortunio de un barco perdido en ultramar.
   Se pierde la noche, las olas se hacen grandes, cada vez más poderosas. Los esqueletos de los piratas se chocan y hacen ruido a huesos secos, miran como si quisieran salir y escapar de su prisión. “Escapar”, ya no hay tiempo para pensar tonterías. El tiempo de la huída, del sálvese quien pueda… pasó, se fue a otro lado.
   La madera está muerta como las tibias, los peronés y las clavículas de los hombres que alguna vez fueron. Una bandera hecha un trapo andrajoso y mugriento que ni siquiera sirve para secarme estas lágrimas que acaban de aparecer por mi cara. Tontas lágrimas y tonto yo. Acá parado en medio de un barco abandonado, el que pensé que sería mi salvación. Salvación rodeada de oscuridad, muerte y abandono…
  Y el agua que corre y me moja en este camarote que todavía resiste la torpeza del capitán y la bronca de la tempestad. Apenas puedo tomar apuntes, no se ve bien y afuera más agua, la del mar y la que cae por esta lluvia de días. No puedo ver el sol y tengo hambre como esas ratas mugrientas que corretean y pasan a mi alrededor y los tachos… sin comida. Tengo frío, tengo hambre, tengo fiebre, tengo nada. Yo también quiero escapar como estos huesos que ruedan por el piso. Cómo diablos llegué acá, no lo recuerdo, mi cabeza no funciona, mi mente está en blanco o mejor sin colores. Acá no hay tiempos para colores, ni para funcionar, ni para recuerdos…
  Y la mesa está lista, mi plato preferido preparado para digerirlo como si fuera la última vez. Le agrego queso y la cosa está más rica. Mi perro descansa en la alfombra, me mira como preguntando con quién estoy hablando si no hay nadie conmigo. Sólo él y yo. Mi perro y yo. Me sirvo un vaso de vino. Rico vino que me regaló Ignacio. Lo trajo de una bodega de La Rioja, hace un tiempo bastante largo. Me sirvo un vaso y otro y otro.
  Intento recordar… ese barco, las ratas, los huesos. Las ratas corriendo alrededor de mí y tocándome los pies. La fobia por esos bichos escurridizos, que no paran y que chillan y me miran y quieren penetrar mis ojos. Sus ojos y los míos se enfrentan en un litigio sin formas, en el que sé que perderé. Como en el barco, pierdo acá también.
  Abro otra botella y la tomo sin servirla en una copa, para qué perder el tiempo en eso. Acá lo que falta  es tiempo, tengo que apurarme, las ratas ya están corriendo por mis brazos y mis piernas, el chorro de agua me está ahogando. Todo el vino que tengo en casa no me alcanza para entrar en razones y saber qué está pasando.


Escena II.

   El tren llevándome sola por un lugar desconocido. Sola. Y la locomotora que cada vez va más rápido, no hay nadie, ni conocidos ni de los otros. Literalmente nadie. Ni un miserable animal, nadie, sola en medio de esa carrera a la que me obligaron, yo no quería estar acá, pero este tren apareció así de golpe, sin presentaciones, ni posibilidad de elección. Su furia es arrolladora, cómo hago para escapar. No puedo bajar. Mi vista se nubla, no veo bien, quiero gritar, tampoco puedo. Igual grito, pero de mi garganta no sale ni un mísero sonido. Las vías me miran con una risa burlona invitándome a abrazarlas. La máquina sigue corriendo y aprieta las vías y me aprieta a mí. Ahora casi no puedo respirar. Todo me alucina, la impotencia me acurruca en su pecho, “arroró mi niña”. No hay sol, ni luna, ni siquiera cielo. Desespero. Desespero y busco una salida. El tren sigue, las vías también.
  Camino hasta la locomotora, quiero conducirla, no sé hacerlo, lo intento. La loca máquina no me obedece, parece estar guiada por cuerpos etéreos, fantasmas salidos de un libro de pesadillas. El tren corre veloz, salpica todo lo que está a su paso, sale del carril que le marcan los rieles. Sé que como yo va en busca de algo. Aminora su marcha… llega. Enfrente del tren hay un barco abandonado y en el medio, estoy yo, mirando para todos lados sin saber quién soy.

Escena III.

  Mientras un hombre con ratas colgadas de sus ropas sale de un barco siniestro, una imagen espectral de mujer cae de un tren. Abandonados los dos,  se miran, se observan, parecen entenderse.
  Llegar hasta la isla que está enfrente se hará más fácil si lo hacen juntos. Marchan: él, sacudiéndose las ratas, ella, sintiéndose segura con los pies en la tierra.
  Prefieren no mirar para atrás. No lo necesitan. Los dos saben que a sus espaldas queda un barco carcomido por la soledad y un tren avasallante detenido. Ese tren y ese barco que intentaron tragarlos, pero no pudieron hacerlo.
  Ahora… los huesos de un hombre viejo se acomodan para tirarse al sol en la isla de su historia y una imagen sin contornos elige un lugar a su lado.

  FIN

Graciela “boticaria” Amalfi.



domingo, 13 de mayo de 2012

Amanecer VIII

HOLAAAAAAAA AMIGOSSSSSSSS DE MI BLOG... YA ESTAMOS PROMEDIANDO LA HISTORIA DE NUESTROS "AMANECERES"... HOY NOS TOCA EL CAPÍTULO VIII... LLEGAREMOS AL FINAL CON EL XVII.

EL DOMINGO 6 DE MAYO ESTUVE EN LA FERIA DEL LIBRO ITINERANTE DEL OESTE EN LA LOCALIDAD DE MORÓN.
 EL LUNES 7 DE MAYO EN EL STAND DE LA S.A.D.E EN LA FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES .
 EL DOMINGO 13 DE MAYO EN LA FERIA DEL LIBRO INDEPENDIENTE Y AUTOGESTIVA, CON MIS LIBROS Y EN ESTA ÚLTIMA LEYENDO ALGUNAS DE MIS HISTORIAS A LAS 15.00 HS. (EN EL BARRIO DE POMPEYA/ CABA).


QUE LES GUSTE ESTE CAPÍTULO.
VAYAN MIS ABRAZOOOOOOOOOOOSSSSSSSSSSSSSSSSSSS BOTICARIOS !!!!!!!!!!!!!!
GRACIAS POR PASAR POR ACÁ... LOS QUIERO SIEMPRE.



Amanecer VIII



        Milena llega al viernes rápido y corto. La noche la abunda y va al pub de siempre. Ahí donde se divierte con su gente amiga. Esta noche le toca exponer sus pinturas. Las que eligió, sus tres pinturas preferidas: la del viejo sentado en el sillón con su bastón, la de los caballos levantando polvareda y la del barco arribando a una isla desierta.
     En medio de una tormenta que algún dios olvidó desatada, las olas se hacían gigantes y chocaban y apretaban a un  barco perdido en medio del mar. Y una isla que se ve desde lejos, llena de árboles, con bordes de arena y algún habitante. Y encalla en esa tierra del Caribe, se hace grande, la choca y la aprieta. Una isla y un barco sin colores, se mezclan entre negros, blancos, grises y pasteles, para terminar estampados en un lienzo rectangular. Ese mismo lienzo que ahora está a la vista de todos. Chocando las miradas, apretando los tiempos y agrandando su tamaño ante cada ojo que se interna en su mundo.
    En medio de una lluvia enloquecida y muda, el viejo descansa en su bastón, mira, duda y teme. Miedo al agua que cae con fuerza y golpea en un vidrio arrugado y sucio o quizás temor a una vida también llena de arrugas y mugrienta. El sombrero lo protege de las gotas más veloces y de las miradas con sol de otro día. Piensa, calcula y fantasea. Su sueño es atrapado y quedó para siempre en otro lienzo rectangular. Y ahora todos lo miran, lo piensan y le temen. El viejo no sabe qué hacer: quedarse ahí en medio de la exhibición o escaparse silencioso, ayudado por su bastón y su sombrero.
   En medio de la tierra revuelta y arrebatada corren los caballos. La última competencia está por llegar a su fin, por lo que deberán lucirse, no quebrarse, no caer y seguir en un vuelo rodeado de polvo y azul y olores y sabores de todo, de mucho, de lo que saben. No es la primera vez… será la última, por lo que deben llegar enteros a la meta. Son blancos, son tres, son negros. Son los caballos enceguecidos por ese lienzo  que los aprisiona en un rectángulo y no los deja seguir. Intentan salir, atravesarlo, pero no pueden. Quisieran ser viejo con bastón y sombrero o a lo mejor un barco sin colores. Ya no quieren ser caballos, ¿para qué?, si saben que nunca llegarán al final.
  Las felicitaciones por tres se multiplican, Milena ríe, disfruta y se divierte. Se divierte ahí con sus amigos, los de siempre, los que saben pintar con acuarelas multicolores su mundo de desayuno, trabajo y facultad. Rara rutina impregnada del arco iris entero y sin mezquindad, del arco iris que sabe hacerla feliz otra noche más… hasta un nuevo amanecer.


AMALFI,GRACIELA.
 Amaneceres- 1a ed.-Ciudad Autónoma de Buenos Aires: el autor, 2012
88 p.; 21 x 15 cm.
ISBN 978-987-33-1798-9         
1. Narrativa Argentina. 2. Novela. I. Título
    CDD A863


Fecha de Catalogación: 06/02/2012

Contacto con la autora:
gracielaamalfi@gmail.com
www.facebook.com/Boticaria Letras Desarmadas Amalfi


Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723
ISBN 978-987-33-1798-9
Impreso en Argentina. Derechos reservados.


martes, 1 de mayo de 2012

AMANECER VII

AMIGOS DE MI BLOG ACÁ PUBLICANDO EL VII CAPÍTULO DE "AMANECERES", MI ÚLTIMO LIBRO.
Les cuento que fue muy emocionante estar por 1º vez en un stand de la Feria Internacional del Libro , acá en Buenos Aires. 
Aún tengo dos días más para ir : el viernes 4 de mayo y el lunes 7 de mayo ( cierre de la feria).
Que les guste este capítulo, al que considero el más triste de la historia de mis personajes de papel , en estos relatos agrupados en 17 amaneceres.


Amanecer VII



        Alejo amanece con un viernes distinto. Después del show de la noche anterior ya nada es igual. Su cara sonríe sola, aunque nadie la mire. Enciende la tele con su café negro ya listo, entra la noticia en sus ojos, mira y vuelve a mirar. Cambia de canal, todos dan el informe del desgraciado accidente de la noche anterior. La noche de su gran show, su noche, su jueves a la noche.

    Un avión de cabotaje se había incendiado en pleno vuelo. La tragedia se muestra así como debe hacerse, dura y cruel. La lista de los muertos se lee en la pantalla: cuarenta y cuatro personas, los apellidos ordenados alfabéticamente: Álvarez, Bustos, Campís…y se detiene en Fidalcci.… Carolina Fidalcci. Ése no es un nombre cualquiera, ése es un nombre que Alejo conoce muy bien, no hay margen de error, ese nombre que recita el periodista es el de una azafata. Su última novia se llama Carolina Fidalcci, es azafata y trabaja en esa aerolínea.

    Piensa en llamar a algún familiar de la chica, para estar seguro del hecho, pero cree que no corresponde. Primero porque no sería oportuno, segundo porque esa gente había sido la culpable de la ruptura de ellos dos.

   Con el saxo en sus manos, no pudo evitar errar varias notas, cuando ella le planteó el fin definitivo de la pareja. Dos años juntos no habían sido poco. Le preguntó si había algún “otro”, su “NO” fue contundente y casi ofensivo. Ella no podía seguir eternamente con un músico, que pretendía vivir de su música, en un país en donde se sabe que eso es muy difícil. Ella tenía una carrera por delante. Él hablaba de un futuro incierto, colmado de notas musicales y nada más…

   Cuando estrenaba en público el saxo en ese pub de Palermo, Carolina se le había acercado y le había dicho que le gustaba su música, que la transportaba, que sentía admiración por lo que hacía. Empezaron a verse los fines de semana, después día por medio y al final terminaron compartiendo la misma casa. La casa de Alejo. 

   Su final y su meta, se ven truncadas así, sin pedir autorización ni pagar peaje. Ironía de la vida o mejor de la muerte. Estos son los pensamientos que dan vueltas  en la cabeza del músico.

   La cara de ella se presenta ante él como siempre, sonríe y pregunta, hiere y suaviza. Palabras dichas y confusas, perdidas y solas. Alejo no sabe si salir corriendo para intentar ver su cuerpo por última vez o quedarse tirado en el sillón, pensando, tocando su tema preferido, “No woman, no cry” de Bob Marley. No sabe si seguir mirando la tele, la noticia repetida y esos canales que no pasan otra cosa y su foto en la pantalla y su foto guardada ahí en un cajón del  escritorio. “Un futuro asegurado por un sueldo digno, un mundo de gente por conocer”, todo va y viene, se escapa y regresa, vuelve y huye, la desea entre sus brazos y la quiere olvidar. Juntos recorrieron tantos mundos, “y nos separamos para siempre y la ilusión se rompió”. Y esa familia detrás, que apoyaba a una hija con un futuro promisorio y la madre del joven que no confiaba en su hijo músico.

 Ella y su propia madre. Dos mujeres. Las dos augurando un fracaso para su vida. Qué podrían saber ambas de él y de su pasión. La comodidad y la cobardía iban de la mano y hoy tropezaron con la muerte. La muerte que se les ríe en la cara y les dice que ella es la dueña de todo y de todos. Acá, él y su saxo llorando, acariciando la vida, mirando de reojo esa foto en donde estaban juntos, Carolina y Alejo. Su sonrisa pegada a la suya. Su vida alejada de la suya. Un camino que se empezó a dividir tiempo atrás y que ahora queda sin final. Una  historia que se presenta con angustia, simple y dura, como siempre se le ha mostrado. Cerrar un capítulo, empezar a caminar otros renglones, mejores o peores, no lo sabe. El fin de ellos dos se escribe con seguridad hoy. Habrá un duelo que vivir.

   Sale de su casa, camina entre la gente que molesta su paso, quiere llegar rápido al parque. El verde del pasto lo invita a sentarse debajo de un árbol, desde donde caen hojas. Un colchón otoñal invade su espalda y un cielo límpido lo mira. Ese mismo cielo que aprisionó a su ex novia entre sus colores, la asfixió y se la arrebató para siempre. 

   Cierra los ojos y se queda dormido, soñando.

   Esperando…  otro amanecer.


EXTRAÍDO DE MI ÚLTIMO LIBRO.
AMALFI,GRACIELA.
 Amaneceres- 1a ed.-Ciudad Autónoma de Buenos Aires: el autor, 2012
88 p.; 21 x 15 cm.
ISBN 978-987-33-1798-9         
1. Narrativa Argentina. 2.  Novela. I. Título
    CDD A863










 GRACIAS POR LA LECTURA...

LOS QUIERO SIEMPRE!!!!!!!!!!!!

GRACIELA "BOTICARIA" AMALFI.