Entradas populares

lunes, 16 de enero de 2017

Las madrugadas de Agustín

Hola, amigos seguidores de mi blog.

En esta entrada les quiero contar que el 13 de enero salió de imprenta mi libro para pre-adolescentes: Las madrugadas de Agustín.

Un libro para leer y colorear. Lectura recomendada para chicos de 10 a 14 años. Y también, para todos aquellos adultos que recuerdan los tiernos amores de la escuela primaria.

En el inicio del libro van a encontrar lo que sigue...

A modo de prólogo

Agustín, el protagonista de la historia que estás a punto de leer, escribe durante las madrugadas relatando sus vivencias, creencias y pensamientos.

Además de contarnos acerca de su vida, al comienzo de cada capítulo (madrugada), Agustín hace referencia a la evolución de la escritura. Es por eso, que en la Primera Madrugada nos muestra pictogramas del año 4000 a.c. En otra de las madrugadas veremos el año de aparición del primer periódico impreso. Más adelante, sabremos el año de la creación de la imprenta y el invento de Gutenberg. Nuestro protagonista llega al final de su historia con las más sofisticadas computadoras del siglo XXI.

Para terminar esta pequeña introducción de Las madrugadas de Agustín, me permito compartir unas palabras de la escritora española Ana María Matute (1925-2014): “La palabra es lo más bello que se ha creado, es lo más importante que tenemos los seres humanos. La palabra es lo que nos salva”.

Lo último: estoy segura de que los más chicos se sentirán identificados con esta historia, y de que los más grandes deambularán entre tiernos recuerdos de su infancia.
Gracias por elegir este libro para regalarte o para regalar,

Graciela Amalfi.


Autora: Graciela Amalfi

Ilustraciones: Alejandra Romero

Edición y dirección editorial: Milena Caserola


Si quieren adquirir un ejemplar lo pueden hacer en las ferias de las que participo o enviarme un mail a : gracielaamalfi@gmail.com





viernes, 16 de diciembre de 2016

Marca registrada: Graciela Amalfi Escritora

Amigos de mi blog acá les presento mi marca registrada.

Si quieren algún ejemplar de mis títulos, se contactan conmigo.

Envíos a todo el territorio de la República Argentina.

Mis títulos:

Des palabras armando

Kumiko, mujer sin tiempo

Amaneceres

Baúl de cuentos de la abuela

Las aventuras de Cata y su abuela Lili

Las madrugadas de Agustín ( próximamente)


Buena vida para todos,

Graciela Amalfi.


domingo, 4 de diciembre de 2016

Unas líneas de mi próximo libro : "Las madrugadas de Agustín"

Hola, amigos de mi blog.

En esta entrada quiero contarles que durante esta semana haré una segunda prueba de galera de mi próximo libro "Las madrugadas de Agustín".

Agustín tiene doce años, y nos relata las cosas que le pasan en el colegio: su amor por Sol, sus peleas con Antonio, su amistad con Lucía...

Espero que antes de que termine este año pueda estar esta historia en papel, y que sean muchos quienes quieran leerla.

Acá les dejó unas líneas de esta novela que tendrá más de 120 páginas, además de una ilustración por cada capítulo, y una sorpresa más, que la dejo para cuando el libro esté in vivo.

 "Hoy cuando volvía del Colegio pasé por la librería y busqué el libro que me dijo la abuela. Lo encontré. Las aventuras de Alicia en el país de la Maravillas, todo ilustrado y con frases que a Lu le van a gustar: Alicia advirtió, con cierta sorpresa, que las piedrecitas se convertían en pastelitos, ¡Brilla, brilla ratita alada. ¿En qué estarás tan atareada?
A la tarde fui a visitar a Lucía y le llevé el libro de regalo.
Es hermoso me dijo ella, y me abrazó. Gracias, me encanta.
Su mamá nos hizo la merienda y después nos pusimos a ver el libro, y mirar las ilustraciones y leer las frases que tenían. Lucía estaba feliz, se le notaba en la cara. Me contó que ella había leído la novela completa de Lewis Carrol, y que le había gustado un montón, pero que este libro lleno de ilustraciones le gustaba más todavía.
Le dije que la extrañaba en el colegio. Y que algunos de los chicos me miraban y hablaban por lo bajo, seguramente comentando lo que yo había hecho el otro día. Lucía me dijo que no les hiciera caso. También me pidió perdón por el lío que armó al sacarme la muleta y querer pegarle a Sol. A ella le molestaba que Sol fuera tan indiferente conmigo, y como amiga quería protegerme. Eso me dijo. Así que se me fue de la cabeza mi ocurrencia de que Lucía pudiera estar enamorada de mí. La verdad es que es mejor, sino sufriría mucho porque yo vivo hablándole de Sol. Me quedé como dos horas charlando con Lucía, me sentía muy bien con ella.

Cuando volvía de la casa de Lucía se me ocurrió..." / Graciela Amalfi

AUTORA: Graciela Amalfi.
ILUSTRADORA: Alejandra Romero.
DIRECCIÓN EDITORIAL: Milena Caserola.



Gracias por sus comentarios y por regresar al blog boticario.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Mi visita a la Biblioteca Popular Cornelio Saavedra de Buenos Aires

Hola, amigos de mi blog.

El lunes 17 de octubre, fui invitada por la Biblioteca Popular Cornelio Saavedra a participar de un evento al que concurrían alumnos de primer a tercer grado del Colegio Divina Providencia del barrio de Saavedra, CABA.

La página web  ( www.bibliotecacsaavedra.org.ar) de la Biblioteca nos dice:

Una Biblioteca Popular es una Asociación Civil autónoma, creada por la vocación solidaria de un grupo de vecinos de una localidad o barrio -dirigida y sostenida básicamente por sus socios- con el fin de brindar información, educación, recreación y animación socio-cultural mediante una colección bibliográfica y multimedial de carácter general y abierta a todo público.
La Asociación Vecinal y Biblioteca Popular Cornelio Saavedra fue fundada en el año 1918. Se trata de una institución educativo-cultural básica que en forma amplia, libre y pluralista ofrece servicios y espacios para la consulta, la expresión, el desarrollo de actividades culturales, de extensión bibliotecaria y de la lectura.


Esta Biblioteca está ubicada en la calle García del Río 2737 de la ciudad de Buenos Aires.
En ella se desarrollan múltiples actividades culturales. Teléfono 4701 5180 Horario de atención: 15.00 a 20.00 horas.

Durante la visita de estos alumnos, la bibliotecaria  Sra. Mary Casanova explicó qué es una biblioteca, interactuó con los alumnos por medio de preguntas y respuestas. Los chicos, acompañados por docentes y padres, se interesaron por recorrer todas las instalaciones y disfrutaron mucho del encuentro.




 

Yo participé leyendo uno de los cuentos de mi libro infantil "Las aventuras de Cata y su abuela Lili". Además los chicos me hicieron preguntas referidas a mi actividad literaria. Leí mi cuento "Renzo, el perro mochilero".

Dejo un fragmento del cuento, y algunas fotos del encuentro con los alumnos en la Biblioteca del barrio.



Renzo, el perro mochilero
   
Renzo anda siempre de acá para allá, y lleva su mochila roja como todos los mochileros: en la espalda. En el barrio de Cata, todos lo conocen: no cualquiera es un perro mochilero. Y además no cualquier perro sabe hablar, y él habla; pero esto no les llama la atención a los chicos, porque Renzo siempre fue un perro distinto. Algunos dicen que se escapó de un laboratorio, que los científicos pudieron hacerlo hablar y le dieron inteligencia.
Mientras viaja, recorre campos de girasoles y maizales. Va por caminos de mariposas de colores que suben y bajan, divirtiéndose. Se baña en los arroyos, y es amigo de los ríos, que le murmuran canciones que sólo Renzo entiende. A veces el viento le hace cosquillas en el hocico para que él siga caminando y no se duerma. Claro que, de tanto andar y andar, también se cansa. Por ahí se pone a dormir en alguna calesita vacía o en la estación de trenes o debajo de algún árbol con hojas que se sacuden despacio para no despertarlo. Cuando duerme de más, aparecen los grillos y los gorriones, y lo despiertan.
Renzo camina y camina. Le encanta pasear en medio de las rosas, como las que tiene la abue Lili en el jardín, o entre el aroma de los limoneros. Lo alegra ver el amarillo de los limones, percibir su olorcito ácido y medio dulce. Y ni que hablar cuando llueve: Renzo se va al parque, para echarse bajo un árbol espeso a mirar la lluvia.
―¿Qué llevás en tu mochila, Renzo? ―le preguntan los chicos.
―Cosas de mochilero ―les dice él, y no les cuenta nada.
Cata y sus amigos también quieren saber qué lleva Renzo en su mochila roja. Ni la abue Lili sabe. Todos imaginan qué podrían encontrar: un par de huesos, una botella con agua, un paquete de galletitas con forma de gatos, un cuchillo, una linterna, un libro sin índices, un mapa de colores. ¡Cuántas cosas cabían en esa mochila tan, tan grande! Lo que sí saben que lleva es una bolsa de dormir, porque bastante sobresale de la mochila.
Un día, cuando la curiosidad los venció, todos los chicos lo rodearon:
―¡Que abra la mochila! ¡Queremos ver!
Renzo no habló: ladró enojado, y los chicos dejaron de preguntarle.
Pero hasta los otros perros querían saber qué llevaba ahí adentro. Ni el perrito de Cata, que es tan simpático, pudo convencerlo de que le contara lo que llevaba de aquí para allá.
A uno de los chicos ―uno de esos chicos malos que nunca faltan― se le ocurrió que él y los de su banda podrían robarle la mochila a Renzo.
―No ―dijo Cata―, eso es ser tramposo: hay que averiguar qué lleva Renzo en la mochila, pero sin hacerle daño.
Y, cuando Cata dijo eso, los muy estúpidos se rieron de ella.
Y un viernes frío y que llovía mucho―no había gente en el parque―, los tres malos se acercaron a Renzo, que estaba echado bajo su árbol. A él le pareció que querían hablarle, pero en lugar de eso empezaron a darle puñetazos y patadas. +Uno le metió una bolsa en la cabeza, otro le agarró las patas de atrás, y el más malo de los tres le robó la mochila. El perro trataba de morderlos, pero no pudo zafarse de la bolsa aunque sacudiera las patas como loco. Con la mochila a la rastra, los tres salieron corriendo. Renzo quedó en medio del pasto y bajo el aguacero, hasta que pudo arrancarse la bolsa. El pobrecito estaba todo machucado, lleno de moretones y empapado. Igual se sacudió, se estiró y corrió a perseguir a los chicos.
―¡Mi mochila! ¡Devuélvanmela, malvados cachorros de gente!
Los tres chicos malos se metieron en la casa de uno de ellos, que vivía enfrente del parque, y el pobre Renzo se quedó ladrando en la vereda. Seguía lloviendo. Él estaba muy triste sin su mochila. A su edad, arrugado de tanto empape y con las orejotas chorreando, se sintió un verdadero perrito abandonado.
La gente pasaba apurada con sus paraguas. Veían a Renzo, pero no lo reconocían sin su mochila. Nadie tenía tiempo de pararse a mirar qué le pasaba a un pobre perro empapado que ladraba de desesperación. Las orejotas se le alargaron más todavía con tanta agua.
Aunque llovía mucho, Cata había ido a la clase de danza. Con su piloto azul, las botas nuevas y agarrada bien fuerte de la mano de la abue Lili, caminaba saltando los charcos. De repente se chocó con un perro todo mojado: ¡Renzo!
―¿Qué hacés todo mojado, Renzo? ¿Y la mochi?
―Se salieron con la suya ―ladró el perro mirando hacia la ventana de la casa de esos tres chicos ladrones.
―Se salieron con la suya ―repitió la abue―, pero ya verán.
(sigue...)

Extraído de mi libro de cuentos "Las aventuras de Cata y su abuela Lili". Si les interesa tener un ejemplar se contactan a mi mail, y con gusto se los hago llegar. En la ciudad de Buenos Aires sin gastos de envío y en el resto de Argentina se agrega el costo de envío.

¡Gracias por visitar mi blog!

Me encantaría que dejen un comentario acerca de lo que les pareció este post o el blog en general.

Hasta la próxima,
Graciela Amalfi, escritora.