sábado, 17 de septiembre de 2011

Madrugadas... continuación.





Hola amigos del blog boticario, hoy van dos madrugadas de Agustín, nuestro adolescente enamorado... espero que les guste... y como digo siempre... GRACIAS POR PASAR POR MI BLOG!!!

3-Madrugada, del 20 de agosto.

Hoy conté todos mis ahorros, no era demasiado dinero, había tenido que hacer muchos gastos en el medio, así que poco quedaba para el regalo de Sol. Mañana iría a comprar el obsequio más hermoso que había imaginado. Ella le había dicho a Lucía que quería que le regalasen el libro “Pretty little liars”, en su idioma original. Sabía que los libros en inglés no eran muy baratos, pero con el último billete que me dio mi madre, llegaría al monto que me pasó el hombre de la librería.

Cuando ella se lo decía a su amiga, sus ojos brillaban más que nunca y el pelo formaba remolinos que envolvían su sonrisa y envolvían mi mirada también.

El 23 de agosto sería su cumpleaños, gran sorpresa se iba a llevar cuando yo cayera al colegio con semejante regalo.

Sol, no se imaginaba que yo estaba detrás de la puerta del baño cuando le contaba a Lucía, las ganas que tenía de tener ese libro. Si me hubiera visto espiando, seguramente se habría enojado mucho, y su sonrisa y los árboles y el trombón y el mural de colores, no hubieran aparecido nunca más.

4-Madrugada, del 24 de agosto.

Ayer fue el gran cumpleaños, el de una chica de quince. Fui al colegio más nervioso que siempre, mis manos transpiraban y mis pies parecían querer amurarse en un rincón. La dedicatoria la había escrito mil veces en un borrador, quería que estuviera perfectamente redactada. El timbre de entrada sonó más fuerte de lo que mis oídos estaban acostumbrados, todos mis compañeros empezaron a saludar a Sol. Cuando entramos en el aula, le cantamos el feliz cumpleaños y ahí empezó el desfile de regalos. Como el mío sería el mejor, opté dejarlo para el final. Ahí apareció Lucía con una bonita remera, Franco con una lapicera dorada, Guada con el perfume que le gustaba a Sol.

Antonio se acercó a mi emor y le entregó algo rectangular envuelto con un papel rosado, mi sorpresa fue tal que no podía con mi bronca toda amontonada, el pelirrojo se copió de mí… en las manos de Sol ,en ese momento, había un “Pretty little liars”… “maldito Antonio, tonto Agustín que esperaste hasta el final”.

No pude negarme a mi impulso y le di una trompada que lo dejó entre los dos bancos de adelante.

Me sancionaron otra vez, y de nuevo estoy acá mirando mi cielorraso, con unas hojas rotas en pedazos de “pretty” más “little” más “liars”.

Mi participación en Ferias Populares en 2017

Hola, amigos de mi blog. Durante 2017 tengo la oportunidad de participar en varias ferias populares.  Distintos grupos de emprendedor...