martes, 26 de enero de 2016

Verano 2016 en Mar Azul, costa argentina.

Hola, amigos.

Mis libros y yo estamos de vacaciones. Este verano volvemos a Mar Azul/ Las Gaviotas (costa argentina). Sobre ruta 11, muy cerca de Villa Gesell.

Estaré leyendo algunos cuentos y firmando ejemplares de mis libros en la librería Hojas del Viento de Mar Azul ( calle Mar del Plata e/ 34 y 35) durante la primer semana de febrero.

Mi libro infantil "Las aventuras de Cata y su abuela Lili" también está en la librería Polo Norte de la ciudad de Mar del Plata, Argentina. ( Av. Constitución al 5800).

¡Si andan por la costa...corran la voz!

Les dejo unas pocas líneas de uno de los cuentos de "Las aventuras de Cata y su abuela Lili".

Qué les guste...si quieren un ejemplar  (válido sólo para Argentina, por el momento) me lo pueden pedir mandando un mail a:

gracielaamalfi@gmail.com

O lo pueden comprar en formato electrónico E-book en el link

www.literaturaindependiente.com




Renzo, el perro mochilero

Renzo anda siempre de acá para allá, y lleva su mochila roja como todos los mochileros: en la espalda. En el barrio de Cata, todos lo conocen: no cualquiera es un perro mochilero. Y además no cualquier perro sabe hablar, y él habla; pero esto no les llama la atención a los chicos, porque Renzo siempre fue un perro distinto. Algunos dicen que se escapó de un laboratorio, que los científicos pudieron hacerlo hablar y le dieron inteligencia.

Mientras viaja, recorre campos de girasoles y maizales. Va por caminos de mariposas de colores que suben y bajan, divirtiéndose. Se baña en los arroyos, y es amigo de los ríos, que le murmuran canciones que sólo Renzo entiende. A veces el viento le hace cosquillas en el hocico para que él siga caminando y no se duerma. Claro que, de tanto andar y andar, también se cansa. Por ahí se pone a dormir en alguna calesita vacía o en la estación de trenes o debajo de algún árbol con hojas que se sacuden despacio para no despertarlo. Cuando duerme de más, aparecen los grillos y los gorriones, y lo despiertan.

Renzo camina y camina. Le encanta pasear en medio de las rosas, como las que tiene la abue Lili en el jardín, o entre el aroma de los limoneros. Y ni que hablar cuando llueve: Renzo se va al parque, para echarse bajo un árbol espeso a mirar la lluvia.

―¿Qué llevás en tu mochila, Renzo? ―le preguntan los chicos.
―Cosas de mochilero ―les dice él, y no les cuenta nada.
Cata y sus amigos también quieren saber qué lleva Renzo en su mochila roja. Ni la abue Lili sabe. Todos imaginan qué podrían encontrar: un par de huesos, una botella con agua, un paquete de galletitas con forma de gatos, un cuchillo, una linterna, un libro sin índices, un mapa de colores. ¡Cuántas cosas cabían en esa mochila tan, tan grande!
Un día, cuando la curiosidad los venció, todos los chicos lo rodearon:
―¡Que abra la mochila! ¡Queremos ver!
Renzo no habló: ladró enojado, y los chicos dejaron de preguntarle.

Pero hasta los otros perros querían saber qué llevaba ahí adentro. Ni el perrito de Cata, que es tan simpático, pudo convencerlo de que le contara lo que llevaba de aquí para allá.

A uno de los chicos ―uno de esos chicos malos que nunca faltan― se le ocurrió que él y los de su banda podrían robarle la mochila a Renzo...   ( sigue...)

Graciela Amalfi / Autora.
               Alejandra Romero/ Ilustraciones.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Dejá tu comentario acá...me gusta saber tu opinión acerca de lo que publico...el blog es para los lectores...gracias y con abrazo boticiario.

Apegos feroces, de Vivian Gornick